jueves, 3 de septiembre de 2020

Valentia.

Caminaba erguida por un sendero rocóso y malas hierbas, los zapatos desgastados rumbo a fertiles tierras. 
Buscaba una puerta humilde a la que llamar, para pedir aunque solo fuera un caldo, para así su hambre calmar.
Eran tiempos de penurias, eran tiempos de ágonias, de falsas guerras, de injúrias que mataban la alegria.
La ambicion de los humanos se palpaba con los dedos de las manos, mientras niños y mayores estaban destinados a no ver un nuevo año.
Un mundo rugoso, inactívo ante las injusticias, que se olvidaba las caricias y del sueño de un futuro hermoso.
Ella, caminaba erguida, sin mas brujula que sus sentidos, pero con coraje y valentia pudo gritar al cielo, reto conseguido.

Juan Maria Martin.

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