Pensamos en nosotros mismos, egoístamente y pensando que a nosotros nunca nos sucederá algo así.
El ser humano, de todos los animales del planeta, es por mucho, el que menos se preocupa de los suyos y el que mas daño hace por su misero y descomunal egoísmo.
Dejamos que niños y niñas mueran de hambre en todo el planeta y por lo contrario, tenemos la osadia de quejarnos por simplezas efímeras como es no tener un simple teléfono.
Pedimos libertades y sera difícil que prediquemos con el ejemplo al no dar libertad a quien tiene menos y a quien mas las necesita.
Todo un cumulo de despropósitos que a nada bueno nos pueden llevar.
Si realmente queremos cambiar hábitos y reconstruir un planeta agonizante por culpa de la mano del ser humano, tendremos que empezar a ser mas solidarios con los nuestros, con nuestra especie humana y comenzar a luchar por nuestro futuro y por el de nuestros sucesores en un planeta que pide a gritos un cambio.
Si seguimos con esta actitud de desmantelamiento mundial y no hacemos nada al respecto, mucho me temo que el futuro de las nuevas generaciones se vera inmersa en el fracaso, nuestro fracaso como responsables de lo que de ahora en adelante suceda en el mundo.
En la historia futura de la época en la que nos ha tocado vivir, seremos el hazme-reír de toda esta sin razón que estamos llevando a cabo, sin limites. El mundo esta agonizando y cerramos los ojos sin pensar que nosotros habitamos en un planeta que no es nuestro si no que solo nos lo ha prestado la sabia naturaleza.
Seguramente en el futuro llegara un día en el que sientan verguenza de nosotros, de tal manera que borren de los escritos todo aquello que les resulte una atrocidad, un punto y aparte desde la época de la destrucción hasta la nueva era de la ecología y el respeto hacia la naturaleza. Simplemente seremos y nos llamaran los invisibles. Siglos perdidos en la historia por no saber convivir y respetarnos, por no respetar un planeta que nos lo dio todos y sin embargo nada bueno recibió de nuestra parte.
Seremos los invisibles en una era en la que no merecimos habitar este precioso planeta.

