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lunes, 28 de septiembre de 2020

Nada es nadie...

 Afortunadamente quedan personas que manifiestan sus dudas, su incertidumbre sobre el sistema actual al que nos vemos sometidos todos los ciudadanos, y aunque no nos guste, no es malo que así sea. Cada persona es un mundo, pero cada persona en realidad somos todos, ya que la gran mayoría de nosotros estamos en el mismo barco aunque no queramos. Si el barco se hunde, nos ahogamos todos. gente con diferentes identidades, razas y un etc de cosas que en realidad aunque nos creamos o nos sintamos mas fuertes de esa manera, la realidad difiere de ello y por lo tanto nos hace mas débiles. . Y de eso, señoras y señores se aprovechan los adinerados aristócratas, los políticos, monarquía, empresarios y un sin fin de chupatintas que necesitan de nuestra ingenuidad para seguir disfrutando del botín que nos arrebatan a los pobres; que ven crecer su, ya grande economía, frente a la crisis y a la pobreza en la que estamos sometidos los ciudadanos de a pie. Nunca te dirán y ni siquiera admitirán  que es su culpa,  si no que, te convencerán de que la culpa de tus miserias es del vecino de al lado o el vecino de enfrente. Hace algunos años escuché decir a un señor conocido mio; Si el rico mantiene contento a un 50% del pueblo, esa mitad del pueblo se encargará de poner a raya a la otra mitad, así funciona mi querido Juan Mari. Fueron palabras realmente duras de asimilar pero muy sencillas de entender y en realidad no le falta razón, en la complejidad de sus palabras esta la verdad. Esta ocurriendo hoy en día, y los aristócratas no barajan ninguna posibilidad y ninguna voluntad de cambiarlo, por lo tanto, perdurará mientras existan ingenuos, que piensen que esto lo cambia una idea u otra, por que mientras nosotros seguimos confrontados, ellos seguirán viviendo con toda clase de lujos sin que nosotros sepamos lo que hacen en el 90% de su tiempo libre. Es un mundo en el que los pobres no tenemos un bono, una entrada o ni siquiera un permiso de una hora para disfrutarlo y que por lo contrario, nos atrae a momentos tensos entre ciudadanos que a veces terminan en desgracias personales e individuales. Mi forma de ver la vida ha cambiado con el paso de los años, con las experiencias vividas que no han sido pocas, por eso y por muchos mas, emplazo a toda la gente de bien que utilice la empatia, que un día nos robaron a todos con palabras de odio y venganza. Que la vida son momentos que perduraran en el recuerdo hasta que nos toque partir de este plano universal al lugar donde "nada es nadie, ni nadie piensa nada".


Juan Maria Martin.