Juan Maria Martin.
domingo, 15 de enero de 2023
Guarda silencio cuando escuches ruidos...
Son tantos los momentos de angustia que antaño me regalo el destino... tantos momentos duros con tantos sobresaltos en mi vida... postrandome en una cama durante meses y meses, que ahora vivo el día, las horas, los minutos y los segundos como jamás me hubiese imaginado. Aún así soy un hombre afortunado pues debido a esas zancadillas del destino aprendí a vivir, aprendí a apreciar los pequeños detalles, los pequeños regalos, las palabras de aliento de los más cercanos y los mensajes motivadores incluso de los más lejanos. Aprendí que mostrando tu imagen tal y como eres no te regala muchos amigos y amigas pero te ofrece los necesarios para seguir siendo tu mismo. Y q ue decir de la empatia, ruidosa, pero apenas quedan resquicios de lo que fue años atras, sosegada, inteligente y cauta desde lo más profundo de las almas, hoy muchas de esas almas vagan por los mares del silencio y grutas ensordecedoras por los golpes de las olas contra las rocas, que más que de tierra son de mar. Instaurado el silencio por bandera nos dejamos llevar por el suculento e incierto negacionismo de nosotros mismos. Sentiremos el pesar de no haberlo evitado, de no recomponer cada trocito de nosotros y de no restaurar la lógica e inteligente coherencia. Sentiremos el pesar de lo que pudo haber sido y de lo que fue y todo gracias al silencio que acumula la soberbia por falta de unos valores que se hayan escondidos en lo más ondo de nuestras almas. A partir de ahí, de esta conclusión, sólo me queda vivir lo que no pude, disfrutar de quienes amo y valoro, y de los que me aman y valoran a mi. Lo demas viene prestado por un tiempo y ese tiempo es exclusivamente mío, tuyo, de todos. El destino es Sabio.. hazte con el.
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